PAZ A LOS RESTOS DE MI QUERIDO PRIMO: ENRIQUE EDUARDO SAMOUR

SAN SALVADOR. Enrique Samour, una de las figuras más notables de la historia reciente del baloncesto salvadoreño y entrenador de la selección nacional femenina de este deporte, fue encontrado muerto esta noche en la  habitación de un hotel de la capital.  De acuerdo con versiones recogidas en el lugar del suceso del ex deportista, la causa de su deceso habría sido una sobredosis de fármacos que consumía. Samour, quien iba a cumplir 52 años en agosto próximo, había llegado al hotel el jueves, y hoy ya no respondió a los llamados a la puerta como a cualquier otro tipo de medio. Por ello, miembros de su familia y del establecimiento forzaron la entrada, encontrando su cuerpo tendido en el suelo. El hallazgo se dio a eso de las 7:00 p.m. de esta noche. Hasta el cierre de esta nota, se esperaba la llegada de personeros de la Fiscalía General de la República y del Instituto de Medicina Legal para hacer el reconocimiento y dar curso a las investigaciones para determinar la causa real de la muerte de Samour.

“Nos sentimos sumamente compadecidos porque es lamentable el hecho; el baloncesto ha tenido una gran pérdida”, expuso Carlos Loucel, presidente de la Federación Salvadoreña de Baloncesto.

CON EL BALONCESTO EN SUS VENAS
Desde su niñez, la vida de Samour estuvo ligada al baloncesto, ya que a los nueve años se dispuso a ser aguatero de varios equipos. De ahí fue que nació su afición por el deporte, y cuando tenía 14 años inició su carrera como  estudiantil. Posteriormente dio su salto como jugador de primera categoría, donde militó durante seis años. Pero su amor a este deporte lo hizo quedarse aún más tiempo, esta vez en el banquillo,  como entrenador. En tan sólo dos años como técnico, Samour ya había conseguido su primer título. Su vasta experiencia en el básquet le permitió ganar cuatro Campeonatos Centroamericanos, dos con la selección y dos más en equipos particulares. Su mayor experiencia deportiva fue con el Rolls Royce.  Aparte de su afición por el deporte, Samour también tuvo una faceta de músico, de comerciante y hasta de productor televisivo.

Hasta su fallecimiento, Samour seguía ligado al baloncesto nacional. Era el entrenador del equipo San Marcos, tanto del conjunto que milita en la Liga Nacional como del combinado de la Liga Superior; además era el entrenador designado de la selección femenina.  Los que lo conocieron manifestaron una profunda tristeza ante la noticia de su fallecimiento, tal es el caso del entrenador Rodolfo Mena, míster de la UTEC, quien fue su alumno en el Don Bosco por más de 12 años. “Tengo un tremendo pesar porque él fue un gran hombre, un gran entrenador, y lo que soy se lo debo a él”, manifestó Mena. “Es un hecho lamentable para el baloncesto, pues hemos perdido a uno de los entrenadores más valiosos”, agregó Loucel. / GRACIELA AGUILAR-MERZY GONZÁLEZ, EL GRÁFICO

 

 

Nicolás Cerón
Redacción Diario Co Latino

Enrique Samour, campeón varias veces en el baloncesto salvadoreño, dijo adiós a la familia deportiva de las cestas tras fallecer anoche por depresión, según manifestaron esta mañana familiares. El polémico entrenador, conocido como el “Loco”, tenía, hasta ayer, el mando del equipo San Marcos, de la Liga Superior de Baloncesto, y de la Selección Femenina, con miras al centroamericano a realizarse el próximo año en San Pedro Sula, Honduras.

Para esta competencia, el emblemático personaje había prometido a la dirigencia de la Federación conquistar la medalla de oro tras considerarse como un técnico ganador. Enrique Samour fue encontrado muerto anoche en un hotel de la Colonia, Miramonte, en circunstancias no esclarecidas

Samour falleció a los 51 años de edad y la familia deportiva llora la muerte de quien consideraron siempre uno de los mejores baluartes en el deporte de las cestas, campeón con su querido Rolls Royce, más reciente mente con EXSAL y este año con San Marcos en la Liga Premier. De acuerdo a Juan Pablo Samour, los restos de “Quique” se encuentran en Capillas Memoriales y su sepelio todavía no está previsto. Carlos Loucel, presidente de la FESABAL, dijo que el baloncesto ha perdido un icono, tras considerarlo como alguien que daba visión a este deporte. “Creo que con él estábamos seguros de ganar la medalla de oro en Honduras el próximo año”, añadió el federativo.

Por su parte, el ex-seleccionador nacional Roberto Carrillo, se mostró convencido con el trabajo desarrollado por Samour, entre la que estuvo la medalla de bronce conquistada el año pasado en el Centroamericano, organizado por la Confederación Centroamericana de Baloncesto (COCABA).Parte de su vida
En 1986, ya habiendo dejado atrás su etapa como entrenador de colegiales, y se enfrascó en lo que sería, sin duda, su más exitoso proyecto: el Rolls Royce. La célebre Asociación Nacional de Baloncesto, incluso se jugó en el gimnasio de INSUCASA, construido en su propia fábrica.

En 1993, y tras haber ganado prácticamente todo tanto a escala nacional como centroamericana con su equipo, en el que incluso el mismo Samour jugó, se cambió, nuevamente de cancha. Dejó de lado la duela y agarró el micrófono, convirtiéndose en la voz líder del Mariachi 3000. Unos años después, problemas personales lo obligaron a emigrar a Estados Unidos, país del que regresó en 2004. De ahí, la historia se vuelve más conocida.

En 2006, Reynaldo Carballo, dueño del ITEXSAL, le pidió hacerse cargo del área de deportes del instituto. Samour acepta gustoso y emprende otra de sus obras. “Disculpas por la tardanza pero hasta hoy abrí el correo. Sí estoy satisfecho, muy contento y agradecido con la Alcaldía y el pueblo de San Marcos, pero sobre todo a Dios. Bueno, creo que deben dar la programación al inicio de un sólo y no semana por semana, porque dificulta la planificación, sí creo que hay equipo para futuro y sí voy a jalar 3 para la liga superior y en la Liga Premier le vamos a quitar al cosmos sus 4 campeonatos, sí me creo campeón”, dijo Samour, en sus últimas declaraciones a Diario Co Latino.